Ford Ranger

Gerard Farré


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Cómodo y efectivo dentro y fuera del asfalto

El nuevo Ranger en el patio de armas de la ciudadela de Jaca, una fortificación de planta pentagonal diseñada a finales del Siglo XVI por el arquitecto Tiburcio Spanochi.

Hasta no hace mucho se tenía la idea que los pick-up eran vehículos específicos del mundo industrial. No obstante, la versatilidad de la caja trasera abre la posibilidad de usarlo como un vehículo de recreo y por qué no, como vehículo para todo uso.

Con el siguiente vídeo Ford nos muestra de todo lo que es capaz el nuevo Ranger. La robustez y la calidad de acabados son dos de sus puntos fuertes. La efectividad en los terrenos más complicados también.

En la actualidad los todo-terreno puros y duros son una especie en vías de extinción. Fuera de Jeep Wrangler, Lada NivaMercedes-Benz Clase GMitsubishi MonteroToyota Land Cruiser, pocos son los que siguen ofreciendo unas aptitudes camperas como Dios manda. Este vacío lo pueden llenar sin problema los pikc-up como el Ranger.

Look F-Series

La parte frontal recuerda mucho a la de los pick-up F-Series que la marca del óvalo comercializa en Estados Unidos de América.
Su nuevo y atractivo diseño recuerda mucho a las F-Series americanas, la gama de pick-up que Ford comercializa al otro lado del Atlántico. Las F-Series ostentan el título de modelo más vendido en los Estados Unidos de forma consecutiva durante ni más ni menos que 34 años. 

La película a este lado del charco no vendría a ser la misma. En Europa, por el momento, los pick-up  son un tipo de vehículo bastante minoritario muy enfocado al uso profesional. No obstante, poco a poco está cambiando esta percepción y cada vez son más los particulares que se decantan por ellos antes que por un todo-terreno tradicional.

Esta es la unidad Super Cab con acabado Limited con motor de 160 CV que probamos entre Zaragoza y Jaca.
En nuestra prueba tuvimos la ocasión de montarnos en dos de las tres carrocerías disponibles, la Super Cab y la Doble Cabina. La primera cuenta con una pequeña puerta trasera de apertura tipo suicida que da acceso a una diminuta segunda fila con dos asientos diseñados para un uso ocasional. Si nuestra intención es disfrutar del Ranger con la familia lo mejor es optar por la Doble Cabina con puertas traseras de verdad y una amplia banqueta de tres plazas.

Entre las tres versiones sólo cambia la carrocería a partir de la puerta delantera hacia atrás y la caja trasera. Las mecánicas, las cotas de batalla, anchura de vías y demás se mantienen inalteradas. La única excepción la encontramos en la longitud de la Cabina simple 85 mm inferior a los 5,3 metros de las otras dos carrocerías.

Salpicadero, consola central, paneles de las puertas, cuadro de instrumentos y pantalla táctil aportan una enorme sensación de calidad, situándolo muy por delante de sus rivales.
En el interior el Ranger ofrece un nivel de calidad bastante superior al de sus rivales más directos. En este segmento en siguen habiendo modelos con plásticos de acabado espartano e indicadores dignos de otra época. El Ranger está años luz por delante con un touch and feel digno de un turismo.

El Super Cab que probamos contaba con el acabado Limited con: llantas de aleación de 17”, radio-CD con pantalla táctil de 8”, sistema multimedia SYNC2, control por voz, USB, asiento conductor eléctrico, climatizador bizona, sensores de aparcamiento traseros, faros automáticos, tapicería de cuero, mandos en el volante…

Hasta el dominio esquiable de Astún en el Pirineo Aragonés llegamos al volante del nuevo Ranger. En asfalto se mostró efectivo y muy cómodo.
El tope de gama lo encontramos en el Doble Cabina Wildtrak que con respecto al acabado anterior añade: llantas de aleación de 18”, calandra efecto Titanium, navegación, cámara de visión trasera, estribos moldeados en plástico con inserciones metálicas y regulación de la iluminación interior. 

La caja puede contar con distintas opciones para proteger la carga desde una lona hasta un hard-top, pasando por una persiana enrollable con cerradura muy práctica para el día a día. Mientras que la versión Cabina Simple tiene una carga útil de 1.269 kilos, la Doble Cabina se queda en 1.050 kilos. El peso máximo remolcable en todos los casos es de 3,5 toneladas.

Lo probamos en Aragón

La caja puede contar con varias opciones para cubrir la carga, desde una lona hasta un hard-top.
Viajamos hasta la estación de esquí de Astún desde Zaragoza para probar el nuevo Ford Ranger. La primera parte del recorrido transcurrió en autovía y allí pudimos ver que estamos ante todo un traga-millas. Realizar un viaje de 400 kilómetros al volante del Ranger es coser y cantar. Ofrece un aplomo y un guiado que sorprenderían a más de uno.

En carretera secundaria, concretamente en el puerto de Monrepós en la N-330 demostró lo bien que se desenvuelve en secundaria. La carrocería inclina pero al mismo tiempo aporta una sensación de control total. Es muy cómodo y a la vez se muestra seguro.

De esta guisa quedó el Super Cab tras hacer dos pasadas por el circuito de offroad. Sin neumáticos de tacos puede salir de barrizales de primer nivel sin despeinarse.
La ruta prosiguió en los aledaños de Jaca. Allí la organización había preparado un trayecto de offroad donde comprobamos que se trata de un 4X4 de verdad. Nuestra unidad Super Cab montaba neumáticos de verano con un dibujo convencional, vamos sin taco. Gracias al buen hacer de su transmisión 4X4 conectable pudimos sortear unas zonas de barro que habrían sido impracticables para la mayoría de SUV.

Antes mayores adversidades siempre podremos echar mano a la reductora o al control de descenso. Sí, además de soluciones mecánicas de las que funcionan el Ranger también aporta lo último en sistemas electrónicos de ayuda a la conducción como asistente al cambio de carril, control de crucero adaptativo…

Podemos pasar del modo propulsión o 2H al tracción integral o 4H en marcha girando el mando que hay en el túnel central.
En campo la suspensión filtra muy bien las irregularidades del firme y la dirección ofrece un alto nivel de comunicación con lo que está pasando en el tren delantero. Con el modo “2H” o propulsión activado podremos hacerlo derrapar sobre tierra con gran facilidad, ideal para ayudar a meter el morro al interior en las curvas más cerradas. 

El motor 2.2 TDCI de 160 CV se mostró como una opción de lo más interesante pues entrega una buena dosis de par con 385 Nm de 1.500 a 2.500 rpm. Las prestaciones así lo demuestran con una punta de 175 km/h y un 0 a 100 km/h en 11,8 segundos. Aunque las cifras de consumo que Ford homologa para las distintas carrocerías se sitúan cerca de los 7 l/100 km, si estiramos algo las marchas en carretera y practicamos offroad la realidad estará más próxima de los 9 l/100 km.

El motor de 5 cilindros y 3,2 litros con 200 CV y 470 CV convierte al Ranger en un auténtico juguete, ya sea en asfalto o en campo.
Con el Double Cab probamos el motor tope de gama, el 3.2 TDCI de 200 CV. Si bien la punta declarada se mantiene en 175 km/h la aceleración de 0 a 100 km/h mejora hasta los 10,9 segundos. Eso sí, el consumo se fija en 8,9 l/100 km.

Este motor de 5 cilindros en línea ofrece un sonido más ronco que el 4 en línea de 2,2 litros. Sus 200 CV de potencia máxima llegan a tan solo 3.000 rpm y su par máximo de 470 Nm está disponible desde 1.500 a 2.750 rpm. No importa la marcha que llevemos engranada, con acariciar el acelerador el 3.2 TDCI recupera con gran brío.

En resumidas cuentas

Aunque mide 5,3 metros de largo, tanto los sensores aparcamiento como la cámara de visión trasera ayudan a que maniobrar con él no sea ningún problema.
El Ranger me ha dejado un muy buen sabor de boca. Es un todo-terreno de verdad, es cómodo y efectico casi como un turismo y encima tiene una caja ahí detrás para cargar a cuestas todo aquello que se te antoje. Su habitáculo es amplio, cómodo y con acabados de primer nivel. Además aporta el sistema multimedia SYNC2, muy práctico y fácil de usar.

Lástima que todavía Ford no disponga de su homologación como turismo. Según los responsables de la marca en nuestro país esto será solucionado a corto plazo. Por el momento, sólo puede ser matriculado como vehículo industrial, quedando su uso bastante limitado. Esto supone pasar la ITV más a menudo que un turismo así como no poder superar los 90 km/h cuando lo conducimos.

PRECIOS:

Ford Ranger Cabina sencilla XL 2.2 TDCI 160 CV:                27.100 €
Ford Ranger Super Cab XL 2.2 TDCI 160 CV:                      27.600 €
Ford Ranger Doble Cabina XL 2.2 TDCI 160 CV:                  29.100 €
Ford Ranger Doble Cabina XLT 2.2 TDCI 160 CV:                30.600 €
Ford Ranger Doble Cabina XLT Limited 2.2 TDCI 160 CV:     33.600 €
Ford Ranger Doble Cabina XLT Ltd Auto 2.2 TDCI 160 CV:    35.100 €
Ford Ranger Doble Cabina Wildtrack 3.2 TDCI 200 CV:        36.600 €
Ford Ranger Doble Cabina Wildtrack Auto 3.2 TDCI 200 CV: 38.100 €

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